Es necesaria una buena reserva de Jing de Riñón (esencia vital) responsable de la capacidad reproductiva. Esta energía se desgasta y consume con la edad, por eso es importante recargar esta reserva ya que así aumentan las posibilidades de obtener un embarazo viable.
Muchas mujeres comienzan ciclos de reproducción asistida con problemas relacionados con deficiencia de Jing de Riñón, por ejemplo la FSH está alta, lo que lleva aparejado una pobre o nula respuesta, y los tratamientos hormonales pueden debilitarlas todavía más.
La acupuntura, la dieta energética, la fitoterapia y la suplementación nutricional fomentan el correcto funcionamiento de todo el organismo y propician una óptima nutrición celular.
Por lo tanto en esta fase se hace una “puesta a punto” para activar el máximo potencial orgánico y una mejor respuesta a los tratamientos médicos de reproducción asistida.
En las mujeres ayuda a bajar los niveles altos de FSH, a aumentar el grosor del endometrio, a mejorar la calidad de los óvulos y embriones, a favorecer las tasas de fecundación e implantación. Tratando trastornos menstruales, endometriosis, SOP, baja reserva ovárica, etc.
Se incrementa la reacción al tratamiento hormonal al tiempo que se reducen sus efectos secundarios.
Cuando llega la menstruación se promueve que la sangre vieja se elimine. De esta manera se favorece que el nuevo endometrio crezca renovado y fértil.
Se fomenta la producción de un buen número de folículos que maduren y que estén plenos de Jing de Riñón (esencia vital) para producir óvulos de buena calidad.
En la fase de punción folicular las pacientes realizan varias pruebas médicas lo que les supone estrés. Se atenúa este estado lo que redunda en mejores resultados.
En el hombre la fase preparatoria con medicina integrativa ayuda a incrementar y mejorar la cantidad, morfología y motilidad espermática. Tratando trastornos como varicocele, síndrome OAT, impotencia, etc.